Nutrición en la Prevención del Cáncer de Colon

Si bien se desconocen las causas especificas que llevan a la aparición de esta enfermedad, se ha comprobado la notable influencia que tiene una inadecuada nutrición en la predisposición a la misma.

Existe evidencia científica que sugiere que una adecuada nutrición y estilo de vida saludables podrían ayudar a prevenir ciertos tipos de cáncer. Estos son factores que podemos modificar. En referencia al cáncer de colon, múltiples estudios han demostrado que ciertas modificaciones dietéticas podrían ayudar a prevenir esta enfermedad. En general se resumen en lo siguiente:

  • Consuma abundantes vegetales, idealmente de colores fuertes (anaranjado, rojo, verde, etc.). alrededor de 2 a 4 tazas al día.
  • Consuma abundantes frutas frescas, alrededor de 2 a 3 porciones al día.
  • Incluya pescado en su dieta al menos 1 o 2 veces a la semana.
  • Limite su ingesta de carne roja a no más de 1 vez por semana (entre 4 y 6 onzas)
  • Evite las grasas saturadas y grasas trans.
  • Realice algún tipo de actividad física de 30 minutos a 1 hora, al menos 4 veces por semana.
  • Incluya en su alimentación comidas vegetarianas. Por ejemplo, reemplace un día la carne por granos como el frijol colorado, garbanzos y lentejas.
  • Evite el alcohol y el tabaco.

A lo largo de los años, se han realizado estudios científicos los cuales sugieren que algunos nutrientes específicos podrían jugar un rol importante en la prevención del cáncer colorectal.

Calcio y Vitamina D:

En los años 1980, se propuso la teoría que la vitamina D y el calcio podrían reducir el riesgo de contraer  cáncer de colon. Esta suposición se hizo pues existía una menor incidencia de cáncer de colon en países con mayor exposición a la luz solar. En un estudio realizado en Chicago en 1954, se encontró que una ingesta mayor a 3.75 microgramos de vitamina D al día se asocio con un 50% de reducción en la incidencia de cáncer colorectal. Y una ingesta mayor o igual a 1200mg de Calcio al día, con una reducción de hasta el 75%. Algunos alimentos ricos en vitamina D son la leche descremada enriquecida con vitamina D, pescados grasosos como el salmón y la yema de los huevos.

Café:

En un estudio realizado en Estados Unidos, la ingesta de café mostro una relación inversamente proporcional con el cáncer de colon. El consumo de café se ha relacionado también en los últimos años con una disminución en el riesgo de padecer cáncer hepático, Diabetes Mellitus tipo II y Parkinson. Por supuesto, consumiéndolo en moderación, no más de 1 a 3 tazas al día.

Luteína

Se ha observado una relación inversa en cuanto al riesgo de desarrollar cáncer de colon tanto en hombres como en mujeres con ingestas adecuadas de luteína. La luteína se encuentra presente en la espinaca, brócoli, tomates, naranjas, zanahorias y hierbas. La evidencia sugiere que incorporar estos alimentos a nuestra dieta diaria podría ayudar a reducir el riesgo de desarrollar cáncer de colon.

Alcohol:

Aquellas personas con historia familiar de cáncer colorectal podrían ser mas susceptibles a los efectos adversos de la ingesta de alcohol. En un estudio realizado en 87,861 mueres y 47,290 hombres, se documento 1801 casos de cáncer de colon. Un consumo elevado de alcohol se relaciono directamente con un mayor riesgo de cáncer de colon, por lo que una reducción en la ingesta de alcohol, especialmente en aquellas personas con historia familiar de cáncer de colon, podría ayudar a reducir la incidencia de esta enfermedad.

Por lo tanto, existen factores que podemos modificar con el objetivo de reducir nuestras probabilidades de desarrollar cáncer de colon, así como otros tipos de cáncer. Básicamente debemos incluir en nuestra dieta abundantes frutas y vegetales, alimentos integrales, proteínas magras y evitar consumos excesivos de grasas saturadas y azucares.

Teniendo en cuenta que lo que comemos  puede influir de manera importante  el riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer, es necesario realizar modificaciones dietéticas y de estilo de vida con el objetivo de reducir nuestras probabilidades de desarrollar esta enfermedad.