¡Leche de almendras hecha en casa!

¡Llevaba meses queriendo hacer mi propia leche de almendra en casa, y hasta esta semana se me hizo realidad! ¿Por qué es mejor hacer tu propia leche de almendras y no comprarla en el supermercado? Tomate un segundo para leer la información nutricional de las leches en los supermercados… ¡Una lista enorme de ingredientes! Aparte si te fijas bien en el nombre dice: bebida con «sabor» a almendras. No digo que nosotros no tomemos leche de almendra de la que venden en el supermercado, pues a veces nos gana la falta de tiempo (o la falta de almendras haha) pero vale la pena hacerla 🙂

La leche que se prepara en casa lleva almendras y agua, así de sencillo:) Es una excelente fuente de proteína, ácidos grasos esenciales y fibra.

Les prometo, no es nada complicado y el resultado es una leche vegetal con sabor a cielo, ¡Tienen que probarla! En internet se encuentran muchas recetas, pero hoy les voy a compartir la que yo utilizo:

  • 1 taza de almendras, yo las compro en Pricesmart
  • 2 tazas de agua pura
  • Canela en polvo
  • Miel pura de abeja
  • Esencia de vainilla
  • Colador y paleta
  • Licuadora

Deja remojando tus almendras durante 12 a 24 horas en agua suficiente para cubrirlas. Retira el agua y enjuaga tus almendras. Licúa las almendras junto con 2 tazas de agua pura, agrega la canela, miel, esencia de vainilla y continúa licuando hasta obtener una mezcla homogénea. Luego pasa tu leche por el colador, presionando con la paleta hasta «exprimir» toda la leche de las almendras. Deberías obtener aproximadamente 400 o 500ml de leche 🙂 Con lo que te sobra, que es una combinación cáscara de almendras rica en fibra, ¡No lo vayas a tirar! Puedes utilizarlo en smoothies, avena, panqueques, etc.

¿Fácil o no? ¡Pruébenla, les aseguro que les va a encantar!