¿Soy alérgico a la proteína de la leche de vaca, o soy intolerante a la lactosa?

¿Intolerancia a la lactosa? ¿Alergia a la proteína de la leche de vaca? ·Estos son dos padecimientos completamente diferentes, sin embargo, muchas veces por desconocimiento o descuido, se utilizan por igual. Sin embargo, los síntomas y el manejo de cada uno son totalmente distintos, por lo que es importante que conozcamos, a qué se refiere cada uno.

APLV

Cuando hablamos de alergia a la proteína de la leche de vaca o APLV, nos referimos a una reacción exagerada del sistema inmune ante una o más proteínas que contiene la leche de vaca. Los síntomas provocados ​​por la APLV son diversos y pueden afectar a varios sistemas de nuestro organismo, como por ejemplo la piel, el aparato digestivo o el respiratorio, causando asi erupciones cutáneas, eccema, vómitos, diarrea, cólicos, o llanto excesivo en infantes.

Las reacciones alérgicas pueden comenzar con mucha rapidez como ocurre con los problemas respiratorios graves y los vómitos; pero también podemos notar reacciones tardías, las cuales pueden tardar hasta 3 o 5 días en aparecer. Para más información acerca de alergias a la proteína de la leche de vaca, te recomiendo consultar con un alergólogo. Nuestra recomendación personal es la Doctora Olga Vega de Clinica de Asma y Alergias.

INTOLERANCIA A LA LACTOSA

Ahora si, hablemos un poco más acerca de intolerancia a la lactosa. Para dejarlo claro, en el caso de alergias, el problema se debe a la proteína de la leche de vaca, y en una reacción de nuestro sistema de defensas contra las mismas. En el caso de intolerancia, el problema se da con el “azúcar” de la leche, llamada lactosa. Esta NO ES una reacción mediada por nuestro sistema inmune.

La principal diferencia es que la APLV es una alergia alimentaria, lo que significa que nuestro sistema inmune reacciona de forma exagerada ante una o más proteínas presentes en la leche de vaca. Por otro lado, la intolerancia a la lactosa es la incapacidad para digerir el azúcar de la leche (lactosa).

La intolerancia a la lactosa es un problema común en adultos. Se caracteriza por un problema a nivel de las microvellosidades del intestino, en donde existe una producción disminuida, o incluso nula, de la enzima lactasa. Esta enzima es la responsable de digerir la lactosa, separándola en dos componentes, glucosa y galactosa, los cuales son absorbidos por el intestino. En pacientes con intolerancia a la lactosa, al haber niveles bajos o ausentes de esta enzima, la lactosa no se digiere, y es fermentada por las bacterias intestinales, lo cual causa los síntomas clásicos de la intolerancia.

Este padecimiento tiene varias causas.  Nuestra principal fuente de nutrición durante el primer año de vida es la leche materna, por lo que los niveles intestinales de la enzima lactasa son altos durante este periodo de la vida. Conforme pasan los años, la producción intestinal de la enzima va disminuyendo, pues al introducir más variedad de alimentos a la dieta, reducimos la ingesta de leche. Es por ello que muchos adultos padecen intolerancia a la lactosa. Por otro lado, algunas enfermedades como el rotavirus, o medicamentos como los antibióticos, pueden causar una intolerancia temporal a la lactosa.

Algunos síntomas son:

  • Cólicos

  • Diarrea

  • Flatulencias

  • Inflamacion intestinal

  • Pérdida de peso

¿Cómo manejar entonces la intolerancia a la lactosa?

  1. Evitando productos lácteos, el problema es que los lácteos son fuente de proteínas y calcio por un lado, y por otro lado… ¡Son ricos! haha
  2. Consumiendo productos deslactosados, de soya o alguna otra fuente vegetal. Sin embargo, no a todas las personas les gustan.
  3. Reemplazando la enzima lactasa. Esta es, sin duda, la mejor manera de controlar el problema. ¿Por qué? Porque podemos continuar nuestra vida normal, disfrutando de productos lácteos sin sufrir molestias.

¿Qué es LACTO DIGESTOMEN? Desde hace varios años, cuando llega un paciente a mi clínica y menciona que no tolera los lácteos, usualmente regresa feliz a la segunda cita, contándome que pudo comer quesos y yogurt sin ningún problema. A mis pacientes con intolerancia a la lactosa les recomiendo LACTO DIGESTOMEN, antes de cualquier comida que contenga lácteos. LACTO DIGESTOMEN es un suplemento de LACTASA, enzima encargada de descomponer el azúcar de la leche(lactosa) en compuestos más fácilmente digeribles, que permite a las personas que tienen su enzima natural comprometida, disfrutar sin ninguna molestia de los productos lácteos.